¡Basta de simbolismos! Laura Haro denuncia que la violencia no es excepción, sino estructura y cuestiona el “abandono institucional” en el #25N
La Lideresa Política Señala que la Llegada de la Primera Presidenta No Frena los Feminicidios ni la Desigualdad, y Acusa al Gobierno de un Presupuesto Sin Perspectiva de Género
La figura de Laura Haro ha resonado fuertemente con un análisis crítico y descarnado sobre la situación de la mujer en México, especialmente en el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En su columna de opinión, la lideresa política expuso una “verdad incómoda”: que, a pesar de los avances históricos, ser mujer en el país aún significa “vivir en alerta, vivir con miedo, vivir bajo amenaza”. Haro enfatiza que esta fecha no es una celebración, sino un momento de denuncia radical que exige el reconocimiento de las violencias que persisten en todos los ámbitos, desde lo público hasta lo cotidiano.
La crítica más incisiva de Laura Haro se centra en el contraste entre el simbolismo político y la dura realidad. La lideresa cuestiona que, aunque México tuvo por primera vez una mujer Presidenta, los simbolismos “no alcanzan” si no están acompañados de acciones profundas. Haro señala que la llegada de la primera mandataria poco ha logrado frenar el hecho de que 11 mujeres sean asesinadas cada día en el país, ni ha desmantelado el pacto patriarcal que sistemáticamente daña su desarrollo pleno. En su opinión, la violencia en Jalisco y el resto de la república no es una excepción, sino una estructura que sigue anclada en la pobreza, el miedo y la desigualdad.
Un punto crucial en el análisis de la columna es el abandono institucional y la falta de compromiso presupuestario por parte del gobierno. Laura Haro denuncia que, en este primer año de gestión, ha sido notable el desinterés hacia herramientas clave como las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM). En materia de recursos, el presupuesto de 2026, lejos de ser un “golpe de timón”, otorga a la Secretaría de las Mujeres una bolsa menor en términos reales. La creación del Anexo Transversal 31 es calificada como una simple “reagrupación contable” de programas existentes, sin significar un compromiso financiero real.
Finalmente, Laura Haro utiliza el ejemplo del Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades federativas (PAIMEF), al que solo se destinan 334 millones de pesos, como la prueba más clara de un presupuesto federal sin perspectiva de género. La lideresa concluye que, sin recursos, es imposible tener políticas públicas eficientes, refugios dignos o procuración de justicia, repitiendo así el “loop de la violencia”. Por ello, el mensaje del 25N, según Haro, debe “incomodar a toda la clase política”, y la memoria de las que están y las que ya no están debe ser la voz que rompa el silencio.

