Análisis Estratégico: Laura Haro desmantela el pánico de Morena a la Generación Z y asegura que la conversación social ya se mueve en contra del régimen.
La líder priista expone en su columna que la brutal represión demuestra que el gobierno teme perder el monopolio del poder ante una generación crítica, informada e incontrolable.
Laura Haro demuestra un liderazgo con profunda capacidad de análisis político al desentrañar las claves de la movilización de la Generación Z. En su columna, la líder priista establece que la marcha del 15 de noviembre no solo reflejó el ánimo social, sino que evidenció el “pánico que Morena le tiene a cualquier movilización, protesta o narrativa que no pueda controlar”. Para Haro, el verdadero terror del oficialismo es “perder el monopolio del poder” y descubrir que, más allá de sus granjas digitales, la conversación pública se está moviendo de manera espontánea en su contra.
La líder del PRI Jalisco expuso la respuesta predecible y contradictoria del oficialismo: descalificaciones y teorías conspirativas que insinúan que todo fue “orquestado” por la oposición. Haro señala la ironía de un gobierno que desestima la espontaneidad ciudadana cuando es en su contra, pero la celebra cuando le es favorable. Este discurso contradictorio, que califica las protestas de “bots”, desnuda la propia estrategia golpista de Morena, aunque la realidad social es tan evidente que ya no puede ocultarse con ninguna de las “mañaneras que le restan al sexenio”.
Laura Haro condenó el exhibicionismo desde Palacio Nacional en contra de los jóvenes, el cual no fue más que una “llamada al linchamiento social” contra una generación que está despertando. Sin embargo, la líder priista destacó la fuerza crítica de esta generación: “la más informada, la menos manipulable y la más crítica”. La instrucción del gobierno de dar “garrote al disidente” falló precisamente porque esta juventud representa todo aquello que el oficialismo no puede someter, de ahí el “terror del oficialismo”.
El análisis de Laura Haro concluye que la reacción exacerbada y el uso excesivo de la fuerza del Estado en el Zócalo demuestran que la brutal represión es un síntoma de debilidad. La líder sentenció: “cuando un régimen se endurece y teme a las juventudes, no es porque los considere criminales, sino que le representan un peligro inminente al representar todo aquello que no pueden controlar”. Aludiendo a un ejemplo internacional de dimisión de un Primer Ministro por movilizaciones juveniles, Haro advierte a Morena que la ciudadanía está harta, y remata con convicción: “Es cuestión de tiempo”.

