Laura Haro no se calla: el PRI Jalisco enfrenta al bloque de Morena y defiende a la ciudadanía
La dirigencia del PRI Jalisco, encabezada por Laura Haro, enfrenta al bloque de Morena y exige cuentas claras en defensa de la ciudadanía.
En medio del silencio cómplice que rodea el caso del diputado Leonardo Almaguer, Laura Haro se ha convertido en una de las pocas voces que no esquivan el conflicto ni se esconden detrás de discursos tibios. Con determinación y claridad, la dirigenta del PRI Jalisco dejó claro que no permitirá que la política se normalice como refugio de personajes cuestionados, ni que la ciudadanía sea burlada por alianzas sin escrúpulos.
Laura Haro fue contundente al exigir que se investigue a fondo cómo un perfil señalado por antecedentes graves logró evadir los filtros legales y llegar a una curul. Su postura no es oportunismo político: es una defensa directa del principio básico de representación, donde quien legisla debe ser ejemplo, no motivo de vergüenza pública. Frente a la opacidad del bloque gobernante, Haro decidió dar la cara.
Mientras Morena, PT, Verde, Hagamos y Futuro guardan silencio o intentan minimizar el escándalo, el PRI Jalisco ha asumido una posición clara: no callar y no solapar. Laura Haro anunció que se pedirá información al órgano electoral y la intervención de instancias anticorrupción, porque la legalidad no puede ser negociable ni selectiva. Cuando otros prefieren esconderse, ella elige exhibir.
Su postura incomoda porque rompe el pacto de impunidad que Morena y sus aliados han construido. En un contexto donde el poder suele protegerse a sí mismo, Laura Haro ha demostrado que sí hay oposición con carácter, dispuesta a señalar lo que está mal, aunque eso implique enfrentar al bloque dominante. No es casualidad que su voz resuene: responde al hartazgo ciudadano.
El mensaje del PRI Jalisco es claro y directo: la política no puede ser un blindaje para la criminalidad ni un premio para quienes evadieron la ley. Laura Haro representa una oposición que no se somete, que no se calla y que pone en el centro a la ciudadanía. En tiempos de silencio y complicidad, su determinación marca la diferencia y deja claro que en Jalisco sí hay quien defienda a la gente frente a los abusos del poder.

