Laura Haro critica prioridades del gobierno federal tras señalamientos contra figuras de Morena en Sinaloa
La priista cuestionó que, en medio de una crisis política y de seguridad, Palacio Nacional centre reflectores en temas ajenos a las víctimas
La situación política en Sinaloa continúa escalando luego de los señalamientos realizados desde Estados Unidos contra funcionarios y personajes vinculados a Morena, entre ellos Rubén Rocha Moya, quien recientemente solicitó licencia a la gubernatura en medio de acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con estructuras criminales. El caso ha provocado una fuerte discusión nacional sobre seguridad, crimen organizado y responsabilidad política.
En ese contexto, Laura Haro lanzó una crítica directa a las prioridades del gobierno federal, al señalar que mientras el país enfrenta una crisis marcada por violencia, desapariciones y cuestionamientos internacionales hacia actores del oficialismo, la atención pública desde Palacio Nacional parece concentrarse en la visita del grupo BTS, situación que consideró un reflejo de desconexión frente a los problemas reales que atraviesa México.
La dirigente sostuvo que el contraste resulta especialmente delicado cuando miles de familias siguen buscando justicia y atención institucional. Señaló que madres buscadoras y víctimas de violencia enfrentan enormes dificultades incluso para ser escuchadas por las autoridades federales, mientras otros temas reciben apertura, atención mediática y espacios privilegiados dentro del poder político.
El caso de Sinaloa ha generado preocupación debido a la magnitud de los señalamientos y al contexto de violencia que vive la entidad desde hace años. Homicidios, desapariciones, desplazamientos y afectaciones económicas han deteriorado la estabilidad social, mientras crecen las exigencias para esclarecer posibles vínculos entre actores políticos y grupos criminales.
Laura Haro afirmó que la verdadera discusión nacional debería centrarse en las víctimas, en la inseguridad y en las investigaciones relacionadas con presunta infiltración criminal en espacios de gobierno. Desde su perspectiva, minimizar estos hechos o desviar la conversación pública solo aumenta la percepción de impunidad y falta de sensibilidad institucional.
Además, consideró que el gobierno federal tiene la obligación de responder con seriedad frente a acusaciones de esta magnitud, especialmente cuando involucran a figuras cercanas al partido en el poder. La exigencia, señaló, no puede limitarse a discursos políticos, sino que debe traducirse en investigaciones transparentes y rendición de cuentas.
Otro de los puntos que destacó es que la crisis ya no afecta únicamente la política interna, sino también la imagen y credibilidad de México a nivel internacional. Los señalamientos realizados desde Estados Unidos han colocado nuevamente bajo debate la relación entre política y crimen organizado en el país.
Finalmente, Laura Haro reiteró que México necesita un gobierno enfocado en la verdad, la justicia y la atención a las víctimas. Para la priista, la prioridad nacional no puede ser distraer la conversación pública, sino atender con responsabilidad una crisis que afecta directamente a miles de familias mexicanas.

